El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que afectar la totalidad de las funciones cerebrales, de manera crónica y progresiva. No sólo a quien lo padece sino que también afecta al resto de la familia, condicionándolos también en la manera de actuar.
Existen 3 palabras que van a guiar este escrito: paciencia, amor y humor. importantísimos para poder sobrellevar la enfermedad.
El diagnóstico, suele resultar terrorífico, lleno de dudas, preguntas, reproches, incertidumbres, que hasta paralizan. Es aquí donde la paciencia debe tener lugar como primer recomendación y no dejarla en ningún momento. La familia se encuentra afectada en su totalidad. Pero entre ellas, hay una persona que ocupa el lugar de cuidador principal. En la mayoría de los casos suele ser el cónyuge o hijo, lo cual no quiere decir que esta persona esté sola sino que detrás hay o debería haber, una familia comprometida.
Diferentes miradas de una misma enfermedad:
Los roles, las responsabilidades, todo se modifica; cónyuge, hijo, nieto, cada uno lo vive distinto y hay que respetar la manera en que cada uno atraviesa la enfermedad, incluso los tiempos de aceptación.
Se debe poner en acción una reorganización familiar pero no perder de vista quienes somos.
Reconocer que soy humano y permitirse sentir, pero no olvidar que la enfermedad es lo que está hablando. Podemos salir de la habitación y volver a los 10 minutos como si nada.
Entendamos que no es que no quiere, sino que no puede, no comprende cómo hacerlo.
Explicarle con lógica algo que no lo tiene, no sirve de nada. Procurar evitar el tema, es lo mejor. ¿Cómo? Cambiando la conversación, posponiéndolo, saliendo a la calle para después volver.
¿Gasta energía durante el día? Muchas veces, este “no hacer” produce el despertarse por la noche. Regular ciclos de sueño.
Hay que pensar qué tipo de salidas hacer, pero no dejar de disfrutar el día a día. La mejor opción: planificar un paseo corto y en las cercanías de donde vive.
¿Cómo nos comunicamos?
Ambiente seguro
Que su casa lo sea, le dará mayor posibilidad de circular por allá con total tranquilidad para el familiar y/o cuidador. Utilizar notas o carteles puede servir.
Estimulación cognitiva
Estimular las funciones cerebrales para conservar aquellas que aún no se perdieron y aminorar la marcha de la enf. Deben ser actividades de su interés y evaluar el nivel de complejidad.
Herramientas
Apoyarse en lo sensorial. Servirse de aromas, recursos visuales y auditivos (como la música), lleva a una conexión increíble para con ellos y nosotros. No desaprovechar ese “momento mágico” que se genera, ya que ese amor por el cual actuamos para con nuestro familiar, es lo último que se pierde. Por eso, cuando las palabras no alcancen, un gesto, una caricia, hablan por sí solos.
Cuidarme para poder cuidar
Necesitamos distender, salir un poco del entorno habitual, aceptar e incorporar la ayuda del otro y reírnos, en compañía, ponerle esa cuota
de humor a la enfermedad. No es reírnos de él sino con él de las ocurrencias.
*Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de Red-i y/o de Kozaca.