Salud mental - Guido Giacomino
Según los aportes del Sociólogo & Antropólogo, Erving Goffman (2019), en su libro “Estigma: La identidad deteriorada”, el define al concepto estigma, como la atribución de una característica (usualmente aceptada y circulada socialmente en determinado contexto histórico) que puede ocasionar el efecto (intencional o no) de descalificar, humillar, silenciar, tildar de peligroso/a, culpabilizar, aislar, excluir, deteriorar, y/o diferenciar a otra persona de cierto grupo. Esta persona puede ser discriminada por su identidad y/u orientación sexual, color de piel, padecimiento psíquico, diagnóstico de salud, práctica sexual, creencias, partido político, etc.
Produciendo en el señalamiento, el desconocimiento de las demás características de tal persona, ubicando que el solo reconocimiento de una característica en la que ella no se identifica, globaliza todo su ser. Por lo tanto, ya no se la considera una persona en su ser integral, indicando lo laboral, educativo, cultural, político, psicológico, biológico, desarrollo personal, genero e identidad sexual, etc, sino, por ejemplo, se termina percibiendo a la persona que transita/padece (concepciones diferentes) de un diagnóstico de esquizofrenia, como, peligrosa, extraña, e impredecible, sin siquiera, saber su nombre, su historia, su situación actual, y la concepción propia de su estado de salud.
De esta manera, si observamos o nos comunican, disgusto en la persona/grupo a la que nos referimos de tal manera, por favor, re-pensémonos, quizás, con estas preguntas:
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