Kinesiología pélvica en vaginismo

Novedades

...

Se llama vaginismo a la contracción involuntaria de los músculos que rodean la vagina, lo que genera el cierre de la misma e imposibilita la introducción de cualquier objeto, ya sea en el ámbito sexual o en una consulta ginecológica o por ejemplo un tampón o copa menstrual. 

Se considera primario si la imposibilidad de penetración estuvo siempre presente. Y secundario si la mujer ha logrado la penetración, pero ante determinada situación ha surgido la imposibilidad de volver a hacerlo. 

Los síntomas, pueden ser: dolor, ardor, tensión muscular vaginal, incomodidad, miedo, evitación, experiencias emocionales negativas. 

Puede darse por causas orgánicas, por ejemplo, estenosis vaginal, endometriosis, rigidez del himen, inflamación pélvica, enfermedades de la piel, cirugías pélvicas, cicatrices post parto, etc. Y por causas psicológicas o emocionales, solo por nombrar algunas:  ansiedad, estrés, traumas, violencia, miedo al embarazo, etc. 

Esta afección es mas común de lo que creemos, pero muy poco conocida, lo que lleva a la mujer a padecerla en silencio. Por un lado, la vergüenza a consultar a profesionales o a hablar entre amigas o parejas de estos temas sigue siendo aún hoy una barrera muy importante. Por otro lado, muchas pacientes han consultado a profesionales que tal vez no pudieron encontrar las causas ni darles las herramientas para afrontarlo. 

Al ser de origen multifactorial y siendo su comienzo tanto físico como emocional es muy importante el trabajo multidisciplinario y su correcta evaluación. 

La kinesiología pélvica puede indicarse cuando ya se arribó a un diagnóstico médico o mientras se van investigando las causas.  Se trabajará principalmente en disminuir la tensión muscular y el dolor mediante técnicas manuales, ejercicios terapéuticos de relajación y activación de los músculos del suelo pélvico, ejercicios respiratorios, vibradores y dilatadores. 

Muchas veces las pacientes llegan a la consulta kinésica con niveles muy altos de ansiedad y frustración principalmente porque entienden de manera racional lo que les está pasando, pero no pueden controlarlo, por ejemplo, cuando sienten el deseo expreso de mantener relaciones sexuales, pero aun así se produce el cierre vaginal o cuando saben que las pruebas ginecológicas de rutina son necesarias, pero en la camilla se les cierran las piernas o comienzan a sudar. Ante estas situaciones es importante recordarles que fisiológicamente y como mecanismo normal de defensa ante el dolor (o el posible dolor), nuestro cuerpo siempre se va a anticipar al mismo para protegernos, dando así una respuesta totalmente involuntaria de huida. En estos casos podemos mencionar, la contracción involuntaria de la vagina, la intensificación del dolor como respuesta refleja, la auto protección al resistirse, la evitación, etc. 

 

A medida que podamos ir trabajando la confianza, la disminución del dolor, la normalidad en la sensibilidad y relajación del suelo pélvico y la laxitud vaginal; el dolor irá remitiendo. Saber orientar a las mujeres en la posibilidad de encontrar las causas orgánicas y el acompañarlas en su salud mental con profesionales idóneos, será clave para su total recuperación.

 

 

Lic. Julieta Andrea Rivoira  Mat: 2374/2 - Suelo Pélvico Rosario 

Temáticas relacionadas: Ginecológica

Otras entradas que te puedan interesar

Artículos relacionados
Salud mental

La vida ¿comedia o tragedia?

Para pensar la puesta en relato e historización de un sujeto en análisis, nos es...

Novedades

Interrogación sobre los modos actuales de vincularnos

¿Cómo son los actuales modos de vincularnos? Interrogante que considero que es de especial interés atender...

¿Sos profesional y querés formar parte de nuestra comunidad?

Acá te contamos cómo