Redes sociales, inmediatez, consumo de imágenes e hiperconectividad. ¿Cómo se relacionan con la juventud y los trastornos de ansiedad? Hoy te contamos sobre FOMO:
FOMO proviene de las siglas en inglés “fear of missing out”: miedo a perderse de algo. Y describe la sensación que genera consumir -generalmente a través de las redes sociales- experiencias gratificantes que otras personas están viviendo.
La no participación desencadena un estado de ansiedad y angustia que afecta a quien lo padece, y muchas veces tiene como consecuencia un mayor consumo de ese contenido.
Te invitamos a pensar en tu forma de usar las redes sociales: ¿apartás tu teléfono antes de dormir, o te acostás scrolleando noticias?, ¿y cuánto tiempo pasa desde que despertás hasta que abrís Instagram/Facebook?. Muchas veces nos encontramos en situaciones de interacción presencial en las que en lugar de estar conversando, miramos el teléfono.
La comunicación digital ha cambiado la forma en la que nos relacionamos: muchos estudios indican que son los jóvenes los más afectados por patologías como FOMO, asociadas a las redes sociales.
El miedo a la exclusión social, y la frustración que causa consumir virtualmente pero no formar parte de eventos “trascendentales”, experiencias, celebraciones, viajes, etc. genera en las personas que padecen este tipo de ansiedad social un mal uso de las redes sociales.
Te compartimos algunos consejos que pueden ayudarte a sobrellevar mejor el FOMO:Evitá utilizar tu teléfono en momentos importantes de interacción social (cuando te juntás con amigos, familia, etc.).Desconectate de las pantallas por lo menos una hora antes de irte a dormir, e intentá que no sea el celular lo primero que ves al despertar.
¿Sentiste alguna vez ese “miedo a perderte de algo”? ¿Lo identificaste en algún familiar o persona cercana? Te invitamos a compartir esta información.