Beneficios del ejercicio físico que aún no conocés

Kinesiología

...

 La importancia de movernos para cuidar nuestra salud

 

Si estás entre esas personas a quienes les resulta difícil sostener la actividad física, hoy queremos darte algunas buenas razones (y consejos) para animarte a hacerlo.

 

Hablamos con Diego Alcober, kinesiólogo, fisioterapeuta y entrenador, que hoy se dedica 100% a promover y acompañar el ejercicio físico en las personas.  

 

Comúnmente se asocia la actividad física con beneficios de salud cardiovascular, sistema nervioso o de reducción del peso corporal. Pero la realidad es que va mucho más allá. Te contamos cómo impacta el movimiento en 3 pilares fundamentales de nuestra salud: el cerebro, los huesos y el corazón.

 

¿Qué puede hacer el ejercicio físico en tu cerebro?

 

El ejercicio físico, sobre todo aquel que hace que nuestro ritmo cardíaco se acelere (debe ser de moderada a alta intensidad) genera producción de ciertas sustancias como endorfinas, dopamina, serotonina y neurotransmisores como la noradrenalina, que son las responsables de esa sensación de bienestar luego de la actividad. 

Otro punto clave es la generación de una proteína llamada bdnf ¿Qué implica esto? El crecimiento de nuevas neuronas en el hipocampo: un área del cerebro que se encarga del aprendizaje, de las emociones y de la memoria. 

 

En síntesis: podemos decir que el ejercicio mejora:

  • Nuestra memoria. Nos protege de enfermedades neurodegenerativas como el alzheimer y la demencia. 

  • Nuestro estado de ánimo. Mejora el bienestar y disminuye los niveles de estrés (que actualmente son tan altos y comprometen directamente la salud). 

 

El ejercicio físico y nuestros huesos

 

A partir de los 35 años, los seres humanos comenzamos a perder tejido óseo, y esto comienza por generar osteopenia, y termina en osteoporosis. ¿Sabías que el ejercicio físico que implica impacto sobre el hueso ayuda a los huesos a producir más de ese tejido óseo, y evita este tipo de enfermedades? 

 

Existe un entramado de tejido que se va formando en base a la fuerza que recibe el hueso, para poder adaptarse y recibir las cargas. 

 

Si dejamos de estimular el hueso con carga, las células de nuestros huesos (osteocitos) se mueren y empezamos a perder cada vez más tejido. Por eso es tan importante realizar actividad física desde edades tempranas, ya que construiremos un mejor tejido óseo. Sin embargo: nunca es tarde para empezar. La actividad física, en cualquier momento y edad, evitará el envejecimiento de los huesos. 

 

Actividad física y salud cardiovascular

 

Nuestro corazón tiene 3 capas, una de ellas es tejido muscular (miocardio). Así como los músculos de nuestros brazos, piernas, etc. se agrandan y se hacen más fuertes cuando levantamos pesas y ejercitamos, con el corazón sucede igual. Al llevarlo a ciertos límites, con ese estrés agudo, lo “obligamos” a adaptarse y fortalecerse. 

 

Veamos un ejemplo: si comparamos una persona sedentaria vs. un atleta que hace entrenamiento aeróbico de alta intensidad con regularidad, veremos que cuando se encuentran en reposo, la frecuencia cardíaca (cantidad de latidos por minuto) será mucho más alta en la persona sedentaria. Su corazón, para bombear la misma cantidad de sangre deberá generar muchos más latidos. En cambio, la fuerza del corazón hace que el atleta en un solo bombeo pueda enviar mucho más volumen sanguíneo. 

 

Además, la actividad física regular aumenta los capilares de los músculos (la irrigación sanguínea). Cuando tenemos músculos más fuertes, las actividades diarias se nos hacen más fáciles. Tal como sucede con nuestros huesos, al llegar a la edad adulta, si no usamos nuestro tejido muscular, empezamos a perder su masa. ¿La consecuencia? será más difícil movernos, y se formará un círculo vicioso: mientras menos nos movamos, más costoso resultará, y mayor será la pérdida de masa muscular.

 

No perdemos masa muscular por la edad, sino por dejar de ejercitar nuestros músculos. Existen numerosos estudios científicos que lo prueban.

 

-Lic. Diego Alcober, kinesiólogo, fisioterapeuta y entrenador-

 

Ahora, sabiendo todo esto, ¿No te parece que el ejercicio físico merece al menos algunas horas de tu semana para dedicarle?



Si te cuesta realizar actividad física, te dejamos 3 consejos básicos que pueden ayudarte:

 

  • Comenzar por lo mínimo: 3 veces por semana de entrenamiento de fuerza, combinado con aeróbico de intensidad moderada a alta para tener un corazón, músculos y huesos fuertes. 

 

  • Elegir un espacio y actividad que te gusten. Sentirte cómodo y disfrutar serán claves para que puedas sostenerlo a largo plazo. 

 

  • Buscar pequeños cambios cotidianos: caminar al trabajo si te queda cerca, hacer mandados caminando o en bicicleta. El fin de semana salir, conectar con la naturaleza, realizar alguna actividad al aire libre.

 

¿Querés seguir aprendiendo sobre salud y actividad física? Seguí al Lic. Diego Alcober, en Instagram, o en su canal de Youtube

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