Si decimos que hacer actividad física es importante y beneficioso para nuestra salud, no estamos trayendo ninguna novedad. Pero dejanos contarte por qué es tan importante, y de qué manera podés incorporar hábitos que te ayuden a sostenerla.
¿Por qué es tan importante combatir el sedentarismo?
En pocas palabras, porque el movimiento es imprescindible para nuestro bienestar general. El equilibrio psico-físico es la llave para prevenir enfermedades y conseguir una mejor calidad de vida. Pero no es posible conseguirlo llevando un estilo de vida sedentario. De hecho, según datos de la Organización Mundial de la Salud afirman que:
“A nivel mundial, 1 de cada 4 adultos no alcanza los niveles de actividad física recomendados a nivel mundial”.
Cómo puede la actividad física mejorar tu vida
- Beneficia la salud del corazón, cuerpo y mente
- Previene enfermedades no transmisibles (cardiovasculares, cáncer, diabetes)
- Estimula la circulación sanguínea dentro del propio músculo cardíaco, además de aumentarla en el resto de músculos.
- Evita la formación de coágulos dentro de las arterias y, como consecuencia, que se puedan producir infartos.
- Controla la insulina y los niveles de azúcar en sangre de tu cuerpo.
- Mejora tu salud mental: reduce los síntomas de la depresión, ansiedad y estrés
- Asegura el crecimiento y el desarrollo saludable de los jóvenes.
- Mejora las habilidades de razonamiento, aprendizaje y juicio. Porque estimula la producción de proteínas y otros productos químicos que mejoran la estructura y función de tu cerebro
- Puede ayudarte a dejar de fumar. Porque reduce la ansiedad y abstinencia
- Beneficia la calidad del sueño, y ayuda a combatir el insomnio
- Mejora la vida sexual
- Aumenta tus posibilidades de vivir más tiempo y con una mejor calidad de vida.
Consejos para sostener la actividad física
¿Sabías que la actividad física no significa necesariamente realizar un deporte intenso? Cuando hablamos de actividad física nos referimos a cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos, que implique consumo de energía. Podés incorporar pequeños hábitos a tu rutina diaria, incluso en tiempos de “ocio”.
- Reemplazá el ascensor por escaleras
- Elegí una actividad que te entretenga
- Al comienzo, hacelo con poca frecuencia o en lapsos cortos, y andá aumentándolas progresivamente
- Compartí la actividad con un amigo o familiar, para motivarte más.
- En invierno o con mal clima buscá un espacio al reparo
- Realizá pausas de caminata/estiramiento de 3 minutos durante tu horario laboral
- Tratá de caminar lo máximo posible, intentá ir dos o tres veces caminando al trabajo, a la escuela, al supermercado o a realizar trámites.
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