Quizá sientas que se comparte a nivel social una sensación de que “la pandemia ya pasó”: los espacios presenciales fueron abriéndose poco a poco, y los cuidados parecen estar más relajados. Y es cierto que el momento más álgido de la crisis, con alto nivel de contagios graves ha sido superado. Pero ¿cuáles son sus consecuencias al día de hoy?
Una de ellas: la falta de cuidado y protección para las mujeres embarazadas y los menores de 3 años. Se trata de un fenómeno que impacta tanto a nivel mundial, como nacional y provincial. ¿Por qué? Como señala la periodista, Florencia O’Keeffe:
Desde 2020 los espacios físicos, sociales y culturales que son apoyos fundamentales para los niños (jardines maternales, centros barriales, hogares, centros de salud) estuvieron con las puertas cerradas durante largos períodos y los equipos interdisciplinarios que trabajan con esta franja, se vieron obligados en muchos casos a contener las necesidades impuestas por el Covid.
La importancia de los primeros años de vida
¿Sabías que el 40% de las habilidades mentales de los adultos se desarrollan en los 3 primeros años de vida? De allí la importancia de promover embarazos saludables, y fortalecer los entornos de crianza.
Esta etapa, que comprende 270 días de gestación, 365 días del primer año, y 365 del segundo es un período determinante para:
Por lo tanto, la falta de atención en salud, comprendida según la OMS como bienestar físico, mental y social, puede tener consecuencias irreversibles.
¿Cómo impactó la pandemia?
Al correrse de lugar el foco del sistema sanitario, para atender a la urgencia de los contagios de COVID-19, la falta de atención a aquel grupo vulnerable tuvo consecuencias como: aumento de la prematurez, complicaciones de salud para las personas gestantes (por Covid y por falta de controles médicos), interrupción de la lactancia, aumento de la violencia y abusos intrafamiliares, dificultades en el acceso a los centros de salud e incremento de las condiciones de pobreza.
Los descuidos y la inacción tienen un alto precio y comportan consecuencias a largo plazo para la salud, la felicidad y las capacidades para obtener ingresos cuando estos niños alcanzan la edad adulta.
[UNICEF]
Puntos a fortalecer
Se trata de un período vital en que se deben reforzar tres puntos fundamentales:
Buena nutrición: Una lactancia y alimentación completa para el desarrollo cerebral.
Protección: Un entorno libre de violencia, capaz de brindar contención.
Estimulación: A través de la comunicación, el juego, y la atención receptiva.
La responsabilidad de las instituciones
Desde Red-i, promovemos que los profesionales e instituciones de salud, junto con los gobiernos, tomemos responsabilidad en el asunto.
¿Cómo?