Herramientas para padres para afrontar situaciones de bullying

Aprendizaje - Palacio, Selva

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Orientación sistémica

Cómo acompañar a nuestra familia. 

Debemos hacer hincapié en la empatía, compasión, comprensión, comunicación y respeto por el otro; poniendo en práctica estrategias de prevención y trabajando junto con los docentes, directores y el colegio entero; como así también solicitando el apoyo a profesionales como psicólogos, trabajadores sociales, pedagogos y a la sociedad en sí. Mientras más temprano podamos comenzar con esta clase de estrategias, mejor será la prevención para la violencia; logramos que los chicos comprendan cómo es el impacto que tienen sus acciones sobre los otros; que hablen sobre ellos, cómo se sienten y hacen sentir a los demás. Una de las tantas finalidades es la de impulsar relaciones sociales positivas y enseñar cómo reaccionar con respuestas no violentas.

En el momento en el que abordamos el conflicto, prevenimos su repetición. Dentro de las instituciones escolares se puede sugerir: aplicar estrategias como entrevistas individuales (con madres, padres, maestros, niños, directores), con la familia, reuniones de psicopedagogos, de reflexión, de discusión, de grupos operativos, o grupos amplios para exponer información oralmente y en pequeños grupos utilizando el Phillips 66 o una discusión.

Es importante que ante situaciones de bullying no perdamos el control ni les insinuemos a nuestros hijos la ley del Talión. El docente debe evitar tener miedo, o al menos no demostrar que lo tiene, como también ser indiferentes o hacer la vista gorda. En la medida de lo posible estar alerta y vigilantes para que podamos actuar en el momento oportuno.

Empleo de la asertividad (habilidad social para que nos respeten y escuchen)

Una estrategia útil es colocar el peso de las palabras bajo nuestra propia persona, diciendo por ejemplo, yo creo, yo pienso… así logramos controlar mejor las emociones y mostramos confianza. Un segundo recurso es dar mensajes claros y concisos, evitando divagar o extender la idea. Empleando la asertividad reducimos la negatividad del interlocutor; ejemplos claros son, a ver si lo he comprendido bien, deberíamos aclarar, una opción sería… en el momento de discutir sobre lo ocurrido.

Como primer medida debemos mantener una actitud de tolerancia cero ante el bullying, porque una vez que ocurre el acto ya no hay posibilidades de negociación. Cuando queremos prevenir la violencia, podemos aludir a la negociación o acuerdos para solucionar el problema. 

Una de las estrategias con las que podemos contar es la de estimular las distintas formas de inteligencia para lograr la resolución de los conflictos dentro y fuera del aula; tomando como eje las “Teorías de las Inteligencias Múltiples” de Gardner.

Debemos tener en cuenta que la información es el primer paso para la integración y una forma de detener a la agresión. Por otro lado estableceremos pactos para tener un buen ambiente en la familia, en el club, la escuela, entre otros: acordaremos que no pueden realizarse burlas, ya que no nos reducimos a una cualidad, no se permite la violencia, todo lo que se rompa o desaparezca debe ser repuesto, ante daños morales o físicos hay una responsabilidad por asumir; si existen acuerdos para finalizar un problema hay obligación de cumplirlos. En casos dentro de la escuela,  ante problemas de conducta los familiares deben ir al colegio para informarse sobre los trabajos que realizarán sus hijos para resarcir a la comunidad escolar.

Las actividades artísticas promueven la integración y subliman emociones, son un canal adecuado para tolerar la frustración.

Ante casos inminentes de bullying 

Por medio de estas estrategias tratamos de evitar el bullying; en el momento en el que estamos ante la violencia inminente podemos intentar una negociación informal, en donde las partes del problema intentan llegar a una solución. Hay otros recursos formales que pueden hacerse en la escuela, siendo mediados por un alumno de un curso mayor y que pueda hacer que lleguen a un acuerdo. 

Al hostigador lo haremos comprometerse por escrito, que no volverá a agredir e intentaremos que sienta empatía con el acosado. Deberá recapacitar, recibir ayuda terapéutica y un aprendizaje social.

Al hostigado le enseñaremos técnicas de afrontamiento, habilidades sociales y de comunicación, dentro de nuestro alcance. Debemos intentar que vuelva a su equilibrio, para controlar el estrés y evitar que afecte su autoestima. Cuando el bullying ha sido prolongado, se siente culpable por el acoso. Debemos alejarlo del acosador y sus seguidores, fomentando sus relaciones positivas y afectos. Para que pueda hablar sobre lo que le está pasando, es aconsejable que inicie una psicoterapia. Si a esto le sumamos actividades en las que pueda hacer amigos mucho mejor, como deportes, danza, música, campamentos. La familia debe ser partícipe dándole a su hijo apoyo y confianza, mostrándose abiertos al diálogo y atentos a lo que sucede dentro del colegio.

 

Palacio, María Selva

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