Las adicciones

Adicciones - Roulet, Carlos Marcelo

...

 

Conceptos fundamentales

 

Un concepto que debe tenerse presente para el abordaje de las adicciones es “que el dolor pueda experimentar una ‘cancelación tóxica’, he aquí una intuición de Freud desde 1884, cuando puso en evidencia la acción de la cocaína sobre las afecciones dolorosas”.

 

La palabra clave en esto es cancelación,  que “tiene su raíz en el sustantivo latino cancelli-orum cuyos significados son ‘límites, barrera’.

Leído así el sintagma freudiano, encontramos que el tóxico opone una barrera, sirve de límite al dolor, pero en ningún caso dice que intervenga sobre su causa ni que permita alcanzar un goce.”

 

Esto nos lleva a un punto fundamental para poder pensar cualquier tratamiento posible de la adicción, que “ante el dolor de existir (al sujeto) le quedan dos recursos: o desconocer el límite que el dolor impone a la felicidad (al goce) insistiendo en una ilusión vana de felicidad, o conformarse con algo más modesto: la defensa o cancelación del dolor mediante algún lenitivo. En este segundo grupo de recursos es que S. Freud menciona a los quitapenas, donde ubica a las drogas. Esto quiere decir: la relación entre la intoxicación y el goce es una fantasía del adicto; la droga no es más que una defensa”.

 

Es importante destacar una vez más, que es muy diferente pensar la intoxicación como cancelación de dolor, que identificarla al goce del adicto, a la felicidad, al viaje a paraísos multicolores –que no hay-. En palabras de Sigmund Freud “el más crudo, pero también el más efectivo de los métodos destinados a producir tal modificación (la cancelación del dolor), es el químico: la intoxicación. No creo que nadie haya comprendido su mecanismo, pero es evidente que existen ciertas sustancias extrañas al organismo cuya presencia en la sangre o en los tejidos nos proporciona directamente sensaciones placenteras, modificando además las condiciones de nuestra sensibilidad de manera tal que nos impiden percibir estímulos desagradables”.

 

Es imprescindible tener como fundamento para el abordaje del tratamiento de las adicciones, que la intoxicación por drogas no es un equivalente a una experiencia de goce, y ese goce vivenciado por la intoxicación es el responsable de que se establezca la adicción y en función de su repetición o mejor dicho, en la búsqueda repetitiva de la intoxicación-“goce”.

 

“El estudio de toda forma de adicción requiere una teoría sobre el goce, pero esto no implica que la intoxicación pueda concebirse como un acceso a la experiencia directa del goce; en principio porque en el sujeto, el goce no es sin la mediación simbólica… Cuando el analista cree que el adicto goza de la droga, se conduce como el neurótico cuando supone que el perverso goza libremente del objeto que para él está vedado.”

 

En síntesis, no se trata de suponer un sujeto que goza (suposición que el adicto intenta establecer) sino de tener enfrente a un sujeto que sufre, modificación necesaria para hacer posible un tratamiento analítico.

 

Clínica posible… ¿Adiestramiento/reclusión?

 

Lo enunciado más arriba acerca del goce del adicto –que no hay- y la “cancelación de dolor” mediante el uso de tóxicos, es una piedra de base para el abordaje terapéutico de un adicto (digo un, en su singularidad subjetiva)… “No produce los mismos efectos suponer que el toxicómano “goza de la droga”, como él mismo nos lo quiere hacer creer, que trabajar el cómo y el cuánto él “sufre de la droga”, único punto de partida posible para un tratamiento psicoanalítico de las toxicomanías”

 

En otros términos lo expresa Mauricio Tarrab “se trata de desplazar la suposición ALLÍ SE GOZA no para desmentirla, pero sí para agregar la dimensión donde se puede revelar el sujeto ya no del goce sino el sujeto de la palabra… Es lo que hacemos con los pacientes. No les medimos el alcohol en sangre, no los desintoxicamos, no les ponemos electrodos. Los hacemos hablar… porque suponemos un sujeto. Esta suposición es una suposición decisiva, pero no es sino una suposición. A veces responde un sujeto”.

 

Suposición fundamental, apuesta fuerte, destinada a que responda un sujeto, que el “goce” de la adicción, se trastoque en “goce de la palabra”. “…verdadera orientación para el tratamiento de la adicción: tener en cuenta  que la privación del tóxico, debe ir acompañada de una amplificación del campo de las satisfacciones del sujeto y no de una apelación al dominio de sí”.



Ps. Carlos M. Roulet

Psicólogo

carlosmroulet@gmail.com

 

Temáticas relacionadas: Adicciones

Otras entradas que te puedan interesar

Artículos relacionados
Motivación

Día Mundial de la Salud Mental

En el día Mundial de la Salud Mental te invitamos a pensarte, a cortar con estigmas, a validarte, a...

Memoria

Cuidar al cuidador

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que afectar la...

¿Sos profesional y querés formar parte de nuestra comunidad?

Acá te contamos cómo